jueves, 23 de diciembre de 2010

EXISTE EL MAL?
¿Existe el mal? El profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta.” ¿Dios creó todo lo que existe?"
Un estudiante contestó valiente: Sí, lo hizo. ¿Dios creó todo?: Sí señor,  respondió el joven.
El profesor contestó, "Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo".
El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.
Otro estudiante levantó su mano y dijo: ¿Puedo hacer una pregunta, profesor?
Por supuesto, respondió el profesor.
El joven se puso de pie y preguntó: ¿Profesor, existe el frío?,
¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?
El muchacho respondió: De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. "Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor". Y, ¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante.
El profesor respondió: Por supuesto.
El estudiante contestó: Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no.
Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado?
Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describirlo que sucede cuando no hay luz presente.
Finalmente, el joven preguntó al profesor: señor, ¿existe el mal?
El profesor respondió: Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal.
A lo que el estudiante respondió: El mal no existe, señor, o al menos no existe por si mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios, es, al igual que los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios no creó al mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe el calor y la luz.
El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz. Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado.  El joven se llamaba Albert Einstein.   Anónoimo
Nota: Y Dios sigue ahí tan campante y a pesar del biólogo ateo Richard Darwkins y del astro-físico Stephen Hawking. 
Los niños.
Los niños vienen en tamaños peso y colores surtidos. Se los puede encontrar donde se quiera, arriba, encima, debajo, dentro, trepando, colgando, corriendo, saltando.
 Las madres les adoran, los hermanos mayores les toleran, los adultos les desconocen y ellos se protegen.
 Un niño es la verdad con la cara sucia, la sabiduría con el pelo despeinado, la esperanza en el futuro y con una rana en el bolsillo.
 Un niño tiene el hambre de un caballo, la digestión de un tragaespadas, la energía de una bomba atómica, la curiosidad de un gato, los pulmones de un dictador, la imaginación de Julio Verne, la timidez de un colibrí, la audacia de una trampa de acero, el entusiasmo de un triquitraque y cuando hace algo, tiene cinco pulgares en cada mano.
Le gustan los dulces, las navajas, las sierras, los palos, las piedras, la arena, la Navidad, los libros con dibujos, el hijo de los vecinos, el campo, el agua, los animales grandes, su papa, su mama, los trenes, los muñecos y los domingos por la mañana.
No le gustan las visitas, la doctrina, el colegio, los libros sin dibujos, los peluqueros, los abrigos, lavarse la cabeza, los adultos y la hora de irse a dormir.
Nadie más se levanta tan temprano, ni se sienta a comer tan tarde.
Nadie más puede meterse en el bolsillo una fruta mordida, medio metro de cordel, dos caramelos, una moneda, una piedra, una flor, un insecto, un trozo de una sustancia desconocida y un autentico anillo supersónico en clave con un compartimento secreto.
Un niño es una criatura mágica. Podréis cerrarle la puerta de la habitación donde se guardan las herramientas, pero no podréis cerrarle la puerta de vuestros corazones. Podréis echarle fuera de un despacho, pero no seréis capaces de cerrarle la puerta de vuestra mente.
Todo el poder se rinde frente a él. El es el guardián de la cárcel, el jefe, el dueño... Pero cuando vosotros volvéis a casa con las esperanzas y las ilusiones hechas añicos, él puede resolverlo todo con dos palabras mágicas: ¡HOLA PAPAITOS!                                      
 Alan Beck

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cuento

TERRIBLE SOLEDAD
Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna. A los setenta años, Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera, y decidió por primera vez en su vida pedirle un favor. Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía el hijo con su familia.
-¡Hola papá, qué milagro que vienes por aquí!
-Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo; además estoy cansado y viejo.
-Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que ésta es tu casa.
-Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. 
Entonces, ¿no te molestaría que me quedara a vivir con vosotros? ¡Me siento tan solo!.
-¿Quedarte a vivir aquí? Si... claro...pero no sé si estarías a gusto. Tu sabes, la casa es chica...mi esposa es muy especial...y luego los niños...
-Mira, hijo, si te causo muchas molestias olvídalo. No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.
-No padre, no es eso. Sólo que...no se me ocurre donde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían...o solo que no te moleste...
-¿Qué hijo?
-Dormir en el patio...
-Dormir en el patio... está bien.
El hijo de Don Roque llamó a su hijo de doce años.
-Dime papá.
-Mira, hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una manta para que se tape en la noche.
-Si, con gusto...y ¿dónde va a dormir?
-En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.
Luis subió por la manta, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su padre.
-¿Qué haces Luis? ¿Por qué cortas la manta de tu abuelo?
-Sabes papá estaba pensando...
-¿Pensando en qué?
-En guardar la mitad de la manta para cuando tú seas ya viejo y vengas a vivir a mi casa.
Autor anónimo.

Lectura Corta

¿Cultura? (En el sentido moderno popular de la palabra.)
La cultura es todo aquello que el individuo lleva en si mismo en relación a lo aprendido de la sociedad en que vive. Está relacionado y de cierta forma es: el medio de vida, costumbres, historias e incluso actividades relacionadas con lo artístico o practico, la forma de juzgar, conocimientos prácticos zonales, y hasta incluso forma de comportarse en el grupo. Es una especie de conocimiento popular adquirido. Difiere de la educación por ejemplo que esta ultima suele ser mas formal y exacta en general, y se extiende mas allá del ámbito social inmediato y puede abarcar ámbitos técnicos además de la forma de comportarse entre individuos y conocimientos prácticos. Por ejemplo, un individuo puede pertenecer a una cultura determinada, en la cual afirme algo (por ejemplo que la mujer no pueda trabajar, cuando en realidad obviamente puede y tiene el derecho) y luego al recibir educación, deja de lado esa afirmación cultural por darse cuenta que era incorrecta gracias a la educación adquirida. 
La cultura es algo muy importante, muy valiosa y buena. No obstante opino, no puede ocupar el lugar de la educación. Asimismo una educación sin cultura la considero incorrecta. No obstante el termino "cultura" habría que aclararlo para evitar confusiones. De la siguiente definición, como explicaré no estoy totalmente de acuerdo:
"Los orígenes del término se encuentran en una metáfora entre la práctica de alguna actividad (por ejemplo, el cultivo de la tierra, que es la agricultura) con el cultivo del espíritu humano, de las facultades intelectuales del individuo. En esta acepción se conserva aún en el lenguaje cotidiano, cuando se identifica cultura con erudición. De esta suerte, una persona "culta" es aquella que posee grandes conocimientos en las más variadas regiones del conocimiento." Wikiperia 28/06/08 página: "Cultura" (http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cultura&oldid=18405713).
Y no concuerdo totalmente con esta definición. Una "cultura" podría ser específicamente la de un pueblo indígena, o utilizar el termino "cultural" para referirnos a una diferencia notoria entre como se dijo "el medio de vida, costumbres, historias e incluso actividades relacionadas con lo artístico o practico, la forma de juzgar, conocimientos prácticos zonales, y hasta incluso forma de comportarse en el grupo" en relación por mencionar un ejemplo el pueblo chino del pueblo musulmán, donde obviamente hay notorias diferencias culturales. No obstante, cuando en la cita se menciona: "En esta acepción se conserva aún en el lenguaje cotidiano, cuando se identifica cultura con erudición. De esta suerte, una persona "culta" es aquella que posee grandes conocimientos en las más variadas regiones del conocimiento" (Wikiperia 28/06/08 página "Cultura"). No es del todo incorrecto, lo que ocurre tal vez es que poseemos una palabra con amplios significados.
Opino: Una persona puede ser "culta" para una estratificación social determinada, pero asimismo aunque sea con una gran cultura especifica y hasta incluso llegársele a considerar como un sabio en dicha cultura, no poseer: "grandes conocimientos en las más variadas regiones del conocimiento" (Wikiperia 28/06/08 página "Cultura"), desde el punto de vista de otras culturas.
Es decir el termino "cultura" opino, posee una forma tan amplia de interpretación que deberíamos aclarar a que nos referimos muchas veces al mencionar esta palabra. No es lo mismo "cultura general" que "cultura en relación a su pueblo" que "erudito del conocimiento humano" o que "la cultura de la humanidad".
No obstante la cultura es algo muy importante en la humanidad. Seria muy interesante por ejemplo que en los colegios (para comprendernos mejor) se enseñe cultura general en el sentido de las diferencias culturales entre los pueblos. Hay millones de personas en el mundo que no saben lo que es una computadora, pero saben vivir en su medio, y muchos de los que poseemos conocimientos generales sin conocer de dicha cultura, es muy probable seriamos considerados "ignorantes" en dichas culturas por mas que fuéramos educados, y con conocimientos puntuales pero carentes de conocimientos de dicha cultura.
¿La finalidad de este escrito? Presentar la palabra: cultura, una de las palabras más ricas y amplias de la humanidad, sin dejar de mencionar que la cultura debería, en lo posible, ir de la mano de la educación.
Autor: Javier R. Cinacchi Administrador de: www.estudiargratis.com.ar - www.poesiasdelavida.com.ar
MEMORIA A DOS VOCES
Por: Alberto SANTOFIMIO BOTERO
Un sugestivo y revelador diálogo entre el Presidente de Francia, el enigmático habitante por varios años del palacio de Elíseo, Francois Mitterand y el Premio Nobel de la Paz Elie Wiesel ha sido recogido en un volumen bajo el título, "Memoria a dos voces", ya tra­ducido al español por Juana Salalur y publicado en una impecable edición por El País - Aguilar de España.
Mitterand ha protagonizado la historia de Francia por más de medio siglo y su nombre, sus acciones des­de la juventud, las variables de su posición política, ideológica, religiosa, han estado envueltos en una es­pecie de nebulosa leyenda cercana cada vez más al mito con el declinar de su presidencia, los escándalos sobre su vida íntima, la grave enfermedad en el otoño de su actuación pública.
Ya retirado del ejercicio imperial del poder, el cual dedicó en las horas finales a preparar su gloria luego de la muerte y a asociar su nombre con obras monumentales, quizás para emular con Napoleón, el anun­cio de un libro suyo de memorias generó una inmensa expectativa que ahora no parece respondida, en la medida en que ella se presentó, en el libro a dos voces con Wiesel, el escritor judío sobreviviente del Holo­causto.
Francois Mitterand
La curiosidad de los lectores por los secretos de las biografías o autobiografías encuentra un muro como el que solía poner con calculada distancia Mitterand, en todos los actos de su existencia. Así lo hizo en el libro con las palabras que el mismo introduce como prefacio "el hombre político se expresa en primer lugar mediante sus actos, de ellos depende y a ellos se debe, discursos y escritos son sólo piezas de apoyo al servicio de una obra de acción".
Razón tiene Mitterand en su afirmación pero ig­nora también que con la revolución contemporánea de las comunicaciones y el imperio de los medios, de la inmagología y de la televización del poder, parte inmensa de la actualidad política se circunscribe a decir cosas ante las cámaras y los micrófonos, a expresar opiniones en las ruedas de prensa, a defender propuestas y proyectos en las conferencias internacionales en la diplomacia multilateral.
Pero lo que la gente espera de una supuesta "Me­moria a dos voces" no es este material público profun­damente difundido por los medios de comunicación, en un instante, para todo el planeta. Bien sabe el exmandatario francés que cuando él decía en París, como Jefe de Estado, en segundos a través de la sofisticada tecnología de la moderna revolución de las comunicaciones, en todo el mundo. Eso no es lo que le interesa al público lector de un libro de memorias, pues obviamente ya lo tiene averiguado y bien cono­cido, casi que lo sabe de memoria rápida.
Elie  Wiesel
El propio Mitterand, haciendo caso omiso de las graves dificultades finales del gobierno que presidió, se dedicó, como ya lo dijimos, a esculpir su propia estatua histórica, sin preocuparle mucho las terribles realidades. El misterio, que no devela para nada el pe­queño volumen del intelectual y del político, en "Me­moria a dos voces", fue aumentando con la leyenda de que el ilustre francés estaba asociado al judío Premio Nobel para escribir un libro sobre el tema de Israel y Dios. Y la versión se fortaleció y la expectativa creció cuando Jacques Atali, el asesor también judío de Mitterand, adelantó algunas versiones en su libro "Verbatín" casi que plagiando el libro que ahora ve la luz. Lo cierto es que la "Memoria a dos voces", no es sensacionalista ni aporta cosas nuevas, como la gente esperaba, sobre el tema de la hija clandestina de Mitterand o sobre la pasada militancia derechista de quien llegó al poder, marchando solitario con una rosa roja símbolo del socialismo francés, para depositarla en la tumba del ideólogo Jean Jaurés.
El libro recoge sí unos diálogos bien interesantes, en la voz de dos brillantes interlocutores que dejan frases y pensamientos de un indudable brillo literario, filosófico y político. Las reflexiones sobre el poder y las terribles miserias que universalmente asolan el ejer­cicio actual de la política, quedan claras en el importante ensayo. El libro es ameno y fácil, bien elaborado y atrayente. No tiene temática tremendista que se es­peraba pero si un texto serio y nuevo que vale la pena leerlo para meditar sobre la vida y la gran influencia de uno de los más importantes protagonistas de la po­lítica mundial en este terrible siglo que termina.